
¡Qué lunes tan triste! La noticia que nunca habríamos querido oír. Se nos fue un pedazo de nosotros mismos, de nuestra cultura, de nuestro cine, de nuestro teatro. Nos deja un ser humano íntegro y un actor de la hostia. Crecimos con él. Nos divirtió, nos emocionó, nos hizo reflexionar, tocó todas las notas posibles de la actuación, abarcó todos los géneros, se metió en nuestras casas, convivimos con él, nos enorgulleció aquí y afuera, un representante de lujo, un embajador de nuestra cultura. Desde aquella película icónica, La tregua, admiré todos sus trabajos. Cada uno de ellos, una verdadera “master class”. Daba gusto escucharlo, hablando de lo que fuera. Por su coherencia, su respeto, su carisma, su talento. Afortunadamente, nos quedan sus imágenes, su voz, el ejemplo de su hombría de bien, sus inolvidables personajes. ¡Buena gira celestial, Beto! Gracias por tanto.
Diario La Nación, 21/04/2026