
Si la economía está tan próspera como aseguran Luis Caputo y Javier Milei, yo me pregunto (y les pregunto): por qué tantos comercios bajan sus cortinas definitivamente; por qué cada vez hay más gente cartoneando; por qué cada vez es más frecuente que toquen el timbre para pedir ropa y comida; por qué vemos tanta gente revolviendo la basura por alimento; por qué la mayoría de nosotros no llega cómodamente ni siquiera a mitad de mes; por qué el súper del barrio está más desabastecido. ¿En qué país viven el ministro y el Presidente? ¿En qué realidad virtual? ¿Hablan con la gente común, los que acuden a los comedores comunitarios con sus hijos; los miles que se presentan cuando se ofrece un empleo para pocos? , no se ponen en los zapatos del ciudadano de a pie, se limitan a proyectar un supuesto futuro próspero y desatienden el presente, el hoy, el aquí y ahora. Así estamos. Es lo (poco) que hay.
Diario Clarín, 22/09/2026