
Adorni: ¡por fin!
Más vale tarde que nunca, se suele decir. Finalmente, Adorni hizo lo que debió hacer hace semanas: renunció. ¿Tendrá conciencia Javier Milei del costo político de haber apoyado a su jefe de gabinete a capa y espada durante tanto tiempo? ¿Sacará algún aprendizaje de este faux pas de su gestión? ¿Extraerá algún rédito de su “mala praxis”? Hay ciertas características de la personalidad del Presidente que claramente le juegan en contra. Su tozudez, su obcecación, el escuchar tan sólo una campana, su actitud por momentos caprichosa, antojadiza, arbitraria, no hacen más que perjudicar su imagen ante la sociedad. Estamos a un año de las elecciones generales, dato para nada menor. Si Milei pretende ser reelecto en 2027, no debería incurrir en los mismos errores. Más allá de los logros de su gestión a nivel macro, a nivel micro nosotros, los ciudadanos, no la estamos pasando nada bien. Y si a nuestras dificultades económicas sumamos tener que soportar caprichos como el de bancar a Adorni de manera incondicional, Milei irá perdiendo apoyo con prisa y sin pausa.
Diario La Nación, 30/06/2026