
¡Estoy indignada, chicas!
· ¿Y esta vez por qué, Marce?
· ¡Diputados y senadores decidieron auto-aumentarse los sueldos otra vez!
· ¿Quién pudiera?
· ¡No tienen vergüenza! Laburan cada muerte de obispo, se pelean como barrabravas, tienen un montón de privilegios, apoliyan y roncan en sus bancas, y ganan millones! Desfachatados. Impresentables.
· La culpa es nuestra, por no leer la letra chica cuando entramos al cuarto oscuro.
· ¡Cada año más oscuro se pone ese cuarto! Un pozo ciego.
· ¡Dan ganas de imitar “La Toma de la Bastilla”!
· Yo la pastilla la tomo todos los días, sin falta.
· ¡No, sorda! Tomaste la pastilla pero no te pusiste el audífono. Hablo de la Revolución Francesa. Seré curiosa, ¿vos aprobaste historia?
· Me la llevé previa, a repetición.
· Te desasno. La Bastilla era una fortaleza medieval propiedad de la monarquía francesa, que fue tomada el 14 de julio de 1789 por la población empobrecida de París.
· ¿Y acá el equivalente sería “La Rosada”?
· Ponéle. Y Olivos. Y el Congreso.
· No se preocupen, amigas. Acá todo se cae solo, por su propio peso. Los argentinos somos expertos en auto-sabotearnos, siempre estancadísimos, pa’triqui, como perro que se muerde la cola. Salir del pozo es otra materia que nos llevamos siempre previa.
· Éramos pocos y parió la abuela. Ahora hay que bancarse la ciclogénesis.
· ¿Y eso, con qué se come?
· No se come. Es un fenómeno metereológico que arrasa con todo. Chaparrones, lluvias torrenciales, granizo, rayos y centellas, ráfagas de vientos huracanados, ciclones, tsunamis, alerta amarilla, alerta naranja, chapas que se vuelan, árboles y postes que se caen y aplastan autos y gente, cortes de luz. No deja títere con cabeza la maldita ciclogénesis.
· El cabrón de Feinmann no les cree a los “mentirólogos argentinos”. Dice que nunca la pegan con el pronóstico. La pifian tupido.
· Igual que los políticos. Pronostican cosas buenas que nunca suceden. El Toto Caputo dijo que los próximos 18 meses serán “los mejores” en décadas.
· El tema es cómo sobrevivir en el mientras tanto, ¿no? Dieciocho meses son un año y medio. No es moco de pavo. Hay que parar la olla.
· “Parole, parole, parole”, como cantaba Mina. Sarasa para la gilada.
· Creo que cuando los políticos llegan al poder, automáticamente contraen un virus que los desconecta de la realidad. Se encierran en burbujas de luxe y no ven más allá de sus narices.
· Ahora que decís virus, ¿se enteraron del crucero “MV Hondius” varado frente a Cabo Verde, invadido por la cepa “Andes” del hantavirus?
· ¡Sí! ¡Me da escalofríos pensar que tengamos que volver a encerrarnos otra vez! Yo ya tiré todos los barbijos.
· El lado bueno es que acabo de renunciar a mi postergado sueño de hacer un crucero. A veces los bolsillos flacos juegan a favor.
· Habló la fanática del “vaso medio lleno”. Peor es nada. ¡Chin, chin!
Diario El Día de La Plata, 10/05/2026