
· ¡Ya está! Si buscaba obtener el título de “Dolobu del Año”, lo logró con creces.
· ¿De qué dolobu estás hablando, Martita? ¡Hay tantos! ¡Sobran en este íspa!
· Del musculoso, de quién va a ser. Sobre llovido, mojado. Después del papelonazo haciéndose el gallego seductor, “guapeando” a cuanta minita se le cruzaba, ahora Castro la embarró con ese cursi y feo pasacalles en la puerta de su víctima de turno. ¡Bingo!
· ¡Ah! ¿Es por eso que Sabrina Rojas, una de sus ex, emitió el sincericidio: “Me casé con un boludo”?
· ¡Claro! Parece el título de una peli de otro ex de la Siciliani, el chueco Suar. Pero esta vez no es ficción. Es dendeveras.
· ¡Ojo que se viene el Día de los Enamorados! Ya debe estar pergeñando otra mega estrategia para reconquistar a Gabi. ¿Ustedes qué plan le sugerirían?
· A ver, pensemos. Un helicóptero o un dron que sobrevuele su casa y arroje centenares de rosas.
· ¡No! Lo de las rosas ya lo hizo el Corcho Rodríguez con la Su. Y terminó todo para el tujes.
· ¿Comprarle una Ferrari rosa y dejársela estacionada en la puerta, con un gran moño?
· ¡Muy Wanda! Muy grasa. Además, no creo que le dé el bolsillo.
· ¿Hacer un voto de castidad ante escribano público?
· Pero en ese caso la Siciliani saldría perdiendo, porque ella tampoco le vería la cara a Dios.
· ¿Está chequeado que el pasacalle es obra del dolobu?
· ¿Y de quién va a ser si no, Nina?
· De alguna ex despechada, que quiere terminar de hundirlo. Flor Vigna, sin ir más lejos. Sacó un tema burlándose de él: “La vara baja”, se llama.
· Y sí. Debe tener la vara tan baja como su autoestima, Mr. Músculo.
· La que también sacó provecho es la danesa que él intentó levantarse, la influencer Sarah Borrell.
· ¿Intentó o concretó?
· Según ella, sólo amagó y rebotó. Vaya una a saber.
· Es como dice Shakira. Hoy las minas no lloran, facturan. Y lo bien que hacen.
· Si desembarca en estos lares, los programas de chimentos se van a matar por tenerla.
· Va a resultar más interesante que los movileros playeros y sus preguntontas. “¿Qué traen en la heladerita?” ¿Cuándo llegaron?” “¿Hasta cuándo se quedan?” ¿Qué tal los precios?”
· ¡Imbancables! Todos sudados persiguiendo turistas sudados, que esconden sus rollos y se calzan gafas negras para salir más o menos presentables, y otros colados saludando con la manito detrás de ellos, para salir en la tele. Patética postal estival argenta. Más de lo mismo.
· ¿Cómo nos tratará el clima este febrero? Pasamos de asarnos a inundarnos en un santiamén. De la bikini a las galochas.
· ¡Si hasta en Miami se están congelando! ¿Cómo no creer en el cambio climático? No hay peor ciego que el que no quiere ver.
· Lo malo es que esos ciegos, Nina, tienen la sartén por el mango …
· Y el mango también.
· Y nosotras, sin un mango partido al medio. Pobreza franciscana.
· ¿Y si hacemos pasacalles para el 14 de febrero y los vendemos? ¿Frases?
· “Te entro como shampoo a los ojos”. “Te doy hasta que dejen de repetir El Zorro.”
· ¡Cero romanticismo, Martita! ¡Muy ordinarias!
· Convengamos que es una fecha comercial, para vender bombones y flores. No caigamos en la trampa.
· ¡Me encantaría caer en alguna trampa, chicas! Aunque fuera con un dolobu como Luciano.
· Y sí. La necesidad tiene cara de hereje, con perdón de San Valentín. ¡Chin, chin! ¡En verso!
Diario El Día de La Plata, 8/02/2026