· ¿Les dije o no les dije que esta versión de “GH” es un ensayo para una nueva serie carcelaria de Sebastián Ortega?

· ¿Qué pasó ahora?

· La “periodista” paraguaya, Carmiña Masi, refiriéndose a la platense Mavinga, dijo: “Mirála ahí, parece como si recién la hubieran comprado, como si recién se hubiera bajado del barco.”

· Se nota que Carmiña se salteó el capítulo de la Asamblea del Año XIII, en la que se abolió la esclavitud.

· La trató de “monito”. Más racista no se consigue.

· Me hiciste acordar a la abogada santiagueña con prisión domiciliaria en Río por sus gestos racistas. Esta Carmiña se las va a ver fulera afuera. Y no hay disculpas que valgan.

· A otra que la esperan afuera con cuchillo y tenedor es a Andreíta Shorona. Entre el padre de su hija que trina, y la apelada absolución de su causa sobre “uso irregular de fondos públicos”, ya hay un traje a rayas planchadito para Del Boca.

· ¿A que yo sé quién entra en su lugar? ¡Morena Rial!

· ¿No está en cana?

· Ya no. Le dieron la domiciliaria. Con tobillera, eso sí. Da el target de los demás “hermanitos”, ¿no? Todos la misma runfla.

· No sé cómo a Del Moro no se le cae la cara de vergüenza por estar al frente de esa bazofia vomitiva.

· Simple. Un abultado cachet adormece los escrúpulos, amiga. Telechatarra mata dignidad.

· Se rumorea que la shorona tiene reuniones secretas con la producción en las que le dan instrucciones. Más acomodada no se puede estar.

· ¿Qué quieren que les diga, chicas? A mí me dan más vergüenza las cosas que pasan afuera de la pocilga de “GH”, con ciertas conductas de nuestra ramplona clase política.

· Ramplona. Me gusta esa palabra. Fina y contundente. ¿Qué cosas, Lidia?

· Los dichos del Jefe de Gabinete, por ejemplo. Viajó a Nueva York con su jermu en el avión presidencial. «Vengo una semana a deslomarme… y quería que mi esposa me acompañe». Esto mientras se los vio sonrientes, de compras en la Fifth Avenue.

· ¡Qué caradura! ¡Ya le pagamos el implante capilar, y ahora esto! ¿Ya renunció?

· ¡Qué va a renunciar!¡Están abulonados esos tipos! Además les dio cargos a un montón de parientes. Nepotismo libertario, que le dicen.

· Encima Karina salió a defenderlo. Y ya sabemos que es la que manda, por algo hasta el hermano la llama “el Jefe”. Si ella lo banca, es intocable el chabón.

· Al final, la casta no se eliminó. Sólo cambia de color ideológico.

· Disculpen que cambie de tema, chicas. ¿Se enteraron que volvió el “fono bar” de los 90? No más aplicaciones de citas. Esto es “cara a cara”, ideal para la “Generación Z”, que venimos a ser nosotras.

· ¡Uy! En los 90 estaba criando chicos. No me acuerdo, Nancy. ¿Cómo funcionaba?

· En los bares, como éste. Teléfonos de línea en las mesas, nada de celulares, vas oteando y si ves a alguien que te gusta, llamás a su mesa, que tiene un número grandote, apto para chicatas.

· ¡Está bueno! No te pueden macanear como en las redes sociales, con esas fotos de perfil bolaceras. Lo que ves es lo que hay.

· Yo tengo un montón de teléfonos de línea arrumbados en casa, de todos los colores y modelos. ¿Los podré vender a uno de esos boliches?

· ¡Yo también! ¿Y si en cambio los traemos acá y le proponemos el currito al dueño de este After? Vamo’ y vamo’. “Win, win.” A pura ganancia. En una de ésas, ligamos compañía y unos pesitos.

· Good idea! La necesidad tiene cara de hereje. Brindemos por nuestro nuevo micro emprendimiento. ¡Chin, chin!

Diario El Día, 15/03/2026

Deja una respuesta