
· Chicas, les pido encarecidamente que nadie hable del bodrio “Gran Hermano”. ¡Me importa un comino!
· ¡Ay, ay, ay! ¡Me la pusiste picando, Zule! Sorry! El tema de la semana fue precisamente ése, “el comino”.
· ¿Me estás cargando, Moni?
· ¡No! Casi lo envenenan a Brian Sarmiento, que es alérgico al comino. ¡Posta!
· ¡Cómo te gustan las teorías conspirativas, amiga! Sobredosis de series.
· Tiene fundamento. Andreíta se adueñó de la cocina, y está enfrentada al ex futbolista, deudor histórico de cuotas alimentarias. Metió comino hasta en el postre.
· Te corrijo, amiga. A del Boca la desalojaron de su bunker-cocina. Con tal de molestarla, otros se ofrecen a activar las hornallas.
· Yo creí que no había espectáculo más deplorable que esa casa de vagos, sucios y mediocres. Pero después de ver la sesión del 1 de marzo en el Congreso, me di cuenta que esa deshonorable Cámara es mil veces peor.
· Y encima los sueldos de nuestros seudo representantes los garpamos nosotras, no Telefe.
· Me lo perdí. ¿Qué pasó el domingo?
· Mirá, una cancha de fútbol llena de barrabravas borrachos era un monasterio zen al lado de lo que hicieron esos impresentables. Con eso te digo todo.
· ¿Hubo insultos?
· ¡De todo! Puteadas, gritos, improperios, agravios. Parecía un revival de “Titanes en el Ring”. Y el Presi no se quedó atrás. No hizo más que echar leña al fuego todo el tiempo. Se olvidó el protocolo en Olivos, si es que alguna vez lo tuvo.
· Debe pensar que sigue siendo el belicoso panelista de “Intratables”. Tal vez no le cayó la ficha del rol que desempeña hoy.
· El Congreso no tiene nada que envidiarle a “la casa más famosa del país”.
· No sé si se enteraron. GH se convirtió en un vivero.
· ¡Qué bueno! ¡No me digas que por fin les dieron laburo a esos zánganos! ¿Van a plantar?
· ¡No! Ahora ponen en placa a “las plantas”, léase los jugadores que no juegan, que vegetan, que no aportan ningún escándalo, nada sabroso ni jugoso.
· ¡Más respeto a las plantas verdaderas, che, que son más vitales y necesarias que esos inútiles para todo servicio!
· Cierto. Son sólo yuyos, malezas, matorrales silvestres.
· ¡Me hiciste acordar de Silvestre, el cantante, que fue uno de los chabones que se comió Andreíta.
· ¿Uno?!
· Sí, hubo más. Raúl de la Torre, director de cine, ex de Graciela Borges, mucho mayor que ella. El empresario yanqui Jeffrey Sachs. Un touch & go con Gerardo Sofovich; otro con Bernardo Neustadt. Más su conflictivo vínculo con Biasotti, con quien sigue en guerra.
· ¡Mirá vos! ¡Cuántos títeres se volteó!
· Sin contar un escarceo con Maradona, que no llegó a mayores.
· No le fue muy bien que digamos en el amor. Veremos si le va mejor en el vivero.
· No sean ingenuas, chicas. Estoy convencida que ahí echan, conservan y declaran ganador o ganadora, a quien elija la producción. Todo es tan trucho como Master Tongo.
· ¿O sea que la gente vota al cuete?
· Al cuete no. Cada voto es guita para el canal. Recaudan millones de Washingtons con ese bodrio.
· La culpa no es del chancho sino de quienes votan. ¡Que se jodan!
· Mentíme que me gusta. ¡Chin, chin!
Diario El Día de La Plata, 08/03/2026