Curioso. Nombres parecidos. Una vocal los diferencia: Loan, Lian. Pero algo los iguala: ambos niños están desaparecidos. De Loan pareciera que ya nos olvidamos. Hemos dejado de hablar de él. Tampoco se ocupa el periodismo en general. Lian ahora sí ocupa la primera plana, hasta que corra la misma suerte que Loan, y dejemos de preocuparnos por su desaparición. ¿Qué nos pasa a los argentinos? ¿Tan poca memoria tenemos? ¿Por qué nos importa más el chusmerío barato que propaga la tele que los temas acuciantes y dramáticos que vivimos como sociedad? ¿Tan banales y superficiales somos? Si la respuesta es sí, entonces se confirmaría que merecemos la mediocre clase dirigente que nos desgobierna hace décadas.

Diario Clarín, cartas, 26/02/2025

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